jueves, marzo 17, 2011

LA CRUZ, SIGNO DE AMOR, DE FRATERNIDAD, DE UNIÓN, DE REDENCIÓN

Maíz

MENSAJE DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA
A SU HIJA AMADA LUZ DE MARÍA

09 DE MARZO DE 2011

 

 

 

 

 

 

Amados Hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 

LES BENDIGO.

LA CRUZ, SIGNO DE AMOR, DE FRATERNIDAD, DE UNIÓN, DE REDENCIÓN, DEBE SER EN TODO INSTANTE PARA USTEDES, DISTINTIVO DEL AMOR QUE MORA DENTRO DE CADA UNO.

 

Aquellos que no creen, que no esperan, que no aman, no comprenden el Misterio de Amor que mora en la Cruz. 

 

En este instante en que inician la Cuaresma, los invito a EXAMINARSE PROFUNDAMENTE, a conciencia; les invito al ayuno, les invito a ayunar fuertemente, les invito al ayuno espiritual, les invito a negarse a lo que el pensamiento les desee llevar, dando gusto a lo que la creatura quiere y desea, a lo que a la creatura le beneficia única y exclusivamente de manera muy personal.  Les invito a este ayuno al que de una u otra forma les ha llamado Mi Hijo en diferentes llamados.

 

Anulen el deseo desordenado, anulen toda palabra que cause mal, anulen los pensamientos en contra de los hermanos.  Anulen las malas miradas, anulen los malos sentimientos que les llevan a caer en el desamor y en el pecado.

 

Les invito a negarse a sí mismos y a tomar la Cruz del Amor, de la salvación, de la fraternidad, de la fe.  Les invito a olvidar el daño que los hermanos les causaran en el pasado, a olvidar el rencor, a olvidar las ofensas proferidas con el don Sagrado de la Palabra.

 

Estos ayunos son los ayunos que se elevan hacia el Trono de la Santísima Trinidad cual, incienso precioso y agradable.  Les invito a ayunar ofreciendo silencio interior, les invito a ayunar deteniendo el pensamiento y fijándolo en la oración.

 

¡Cuánto se cierne sobre la humanidad a causa del odio que ha tomado posesión poco a poco del hombre!  Un corazón endurecido, un corazón de piedra, únicamente es doblegado por el Amor.

 

SEAN USTEDES RECIPIENTES NUEVOS DONDE MI HIJO COLOQUE EL VINO NUEVO,

EL MEJOR VINO, EL VINO DEL AMOR.

 

Llegará el instante en que el sol se cubrirá y las estrellas no alumbrarán, entonces, ustedes: recipientes nuevos, barro nuevo moldeado por el Gran Alfarero, serán llenos de aceite bendito, y cual antorchas de luz, iluminarán la Tierra.  No teman.  El temor no debe invadirles.  Éste debe ser superado por la fe en la presencia, en el amor y en la Misericordia de Mi Hijo, en Mi custodia, en Mi guía.  Moro en ustedes.

 

REFLEXIONEN, RECAPACITEN, CONVIÉRTANSE. 

ES URGENTE, ES URGENTE, ES URGENTE.

 

Un jinete cabalga sobre la Tierra, y el hombre, con su corazón ennegrecido derrama su odio contra sus semejantes.

 

Oren por Australia, lamentará.

Oren por Méjico, sufrirá.

Oren por Alemania, padecerá.

Oren por Guatemala, el dolor llegará.

 

Oren porque el comunismo se despertó, y no en silencio, sino frente a la humanidad. Se ha levantado y se  enfrentará a  quienes no comparten su ideología. 

 

De la tierra agrietada emerge el dolor.  No teman, hijos Míos, que Mis Ángeles les protegen y les protegerán.  No serán tocados, y la fe que ustedes mantengan, se derramará en bendiciones sobre ustedes, sobre sus familias, sobre sus hermanos.

 

La Creación mira con agrado las almas devotas de Mi Corazón Inmaculado y se alía a ellas para formar esa muralla que una vez más se levantará y cercará al Pueblo de Dios defendiéndole, vertiendo la fe para que no declinen en los momentos de prueba.

 

SEAN CONSCIENTES DE QUE LA MISERICORDIA DE MI HIJO SUPERA TODO.

ÉL, CON PODER Y MAJESTAD, VIENE A RESCATAR A SU PUEBLO.

 

Oren, amadísimos hijos de Mi Corazón Inmaculado. El Santo Rosario, es defensa contra todo mal, en toda situación, es protección para el alma; es protección de los pueblos, y en donde un devoto del Santo Rosario clama por auxilio, ahí estoy Yo que soy la Madre de la Humanidad.

 

Amadísimos Hijos de Mi Corazón Inmaculado:

 

Un suspiro, un leve suspiro, y todo vendrá a la Tierra.  Los montes serán llanuras y las llanuras serán montes. ¡Cuánto se transformará la Tierra!  Pero aquí estoy Yo que soy su Madre, y vengo en busca de Mis hijos para transformarles en tierra fértil.  Aquí traigo semillas de amor, de fe, de conversión en esta Cuaresma que inicia.

 

La Cuaresma es instante de misericordia para los pecadores arrepentidos.  Vuelvan la mirada y examínense a conciencia, arrepiéntanse  y tomen un nuevo rumbo de amor, de perdón, de caridad, de santidad.  Sean misericordiosos, sean pacientes, no juzguen ni con la mirada.  LES DEJO ESTA GRAN ENCOMIENDA: NI CON LA MIRADA.  SON TIERRA FÉRTIL Y DEBEN DAR FRUTO DE VIDA ETERNA.

 

El mal se levanta, pero se levanta también el Pueblo de Mi Hijo, que con fe no cesa en la Oración.  La persecución será en este instante, pero el Pueblo fiel sabe que Mis Ángeles les resguardan en frente, les protegen la espalda y sus costados y que el sacrificio no es en vano.

 

Les bendigo.

 

Queden en Mi Paz.

Mamá María.

 

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.

AVE MARÍA PURÍSIMA, SIN PECADO CONCEBIDA.


 

COMENTARIO DEL INSTRUMENTO SOBRE EL MENSAJE

 

Hermanos (as):

 

LAS PALABRAS DE NUESTRA MADRE NOS ANIMAN A TENER CONFIANZA, A MANTENER ESA SEGURIDAD DE QUE NO ESTAMOS SOLOS, A DEJAR LOS TEMORES Y LAS INCERTIDUMBRES, A LEVANTARNOS SOBRE NUESTRO PROPIO EGOÍSMO.

 

En este tiempo es muy fácil ayunar, porque muchos hermanos deciden hacer un ayuno de alimentos, con doble propósito: para adelgazar y mostrar una mejor silueta.  Esto no es agradable al Señor.  El Señor, como lo dijo Nuestra Madre, nos pide otra clase de ayuno, porque Él desea encontrar un barro suave, dócil para ser moldeado según la Voluntad de Dios.

 

Hemos sido llamados a reflexionar, a mirarnos frente al espejo de nuestra alma, frente al espejo de nuestro pensamiento, frente al espejo del corazón, frente al espejo de nuestra mirada, frente al espejo de nuestro querer y nuestro desear.  Y a mirarnos tal cual somos para renovar lo que tenemos que renovar. 

 

Me decía ayer el Señor, que este tiempo de Cuaresma es visto por muchos como un tiempo de dolor, como un tiempo de luto, como un tiempo de duelo, y por otro lado la mayoría lo mira como tiempo libre para vacacionar y que en realidad es un tiempo de misericordia para renacer, porque Él está abierto a perdonar a todo pecador.  Entonces, esto es lo que debe motivarnos a cambiar, a sacar de nosotros lo que nos detiene y a tomar el Amor del Señor y la Cruz, para que en Ella meditemos continuamente el gran Misterio de Amor que contiene y a lo que somos llamados nosotros: a ser imagen y semejanza del Amor de Dios.

 

Cuanto se avecina, ¿por qué nos va a asustar? Si ahora Nuestra Madre Santísima dijo que estará frente a nosotros abriéndonos el camino y que si nosotros tenemos fe, Ella hará que se derramen bendiciones sobre nuestra familia para motivarlos a la conversión.  No estamos solos, el Señor está con nosotros.

 

ESTAMOS RESUCITANDO CON CRISTO EN LA CRUZ DE GLORIA. 

NO ES COMO MUCHOS DICEN QUE ES SEÑAL DE LUTO, QUE ES SEÑAL DE MUERTE, NO…

EL SEÑOR ES VIDA Y VIDA EN ABUNDANCIA.

 

Amén.

 

Seguidor del Catesismo de la Iglesia

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