jueves, diciembre 30, 2010

ORACIÓN A SAN MIGUEL DEL PAPA LEON XIII

 

Esto es una realidad, sufrimos una posesión diabolica a nivel mundial, hay que crear una cadena de oración para expulsar de nuestro alrededor, de casas, familias, trabajo, etc, a los espíritus inmundos que se pasean a sus anchas destruyendolo todo a su paso.

El siglo de satán esta llegando a su termino pues a los 33 años de la visión de León XIII comienzan las apariciones de fátima, las cuales eran para avisarnos de la apostasía universal que dará nacimiento a la abominación desoladora, a la gran Ramera y al reino satánico del Anticristo, el adversario utilizando a sus siervos ha conseguido apoderarse de la silla de Pedro, produciendo el exorcismo de la fe y expulsando al espíritu Santo, para establecer en lugar Santo la abominación desoladora o Novus Ordo Missae, en la nueva misa; Cristo no está sacramentado, por lo tanto se ofrece el sacrificio de Caín o del hombre a los demonios, lo que se presenta como Eucaristía hoy es el desolador sacramentado, el gran idolo oculto de la masonería, que se encarnará en el octavo rey o la bestia y esto esta a punto de suceder, pues se necesitan las máximas tinieblas sobre este mundo o sea se necesita un eclipse total del sol (la iglesia, la fe, un nuevo evangelio) para que suceda la obra magna de lucifer, que es imitar la encarnación, tomando un cuerpo humano y haciendo prodigios y señales para terminar el gran engaño final. Podria extenderme en este tema pero ya lo iremos publicando en nuestro blog. María esta reclutando a su ejército para la batalla, como los llamaba San Luis Mª Monfort, apóstoles del final de los tiempos, hermanos esto es una realidad, el tiempo de los gentiles ha terminado, ahora el rebaño esta disperso en el desierto, esperando a su Pastor, el cuerpo místico de Cristo esta desmembrado por el mundo esperando a su cabeza Jesucristo para unificarse, pero hasta que llegue ese momento María Arca de Salvación, nos prepará y ayudará a luchar hasta el día del desenlace final.

EL Papa León XIII, el 13-10-1884 durante la Santa Misa, tuvo una visión en la que escuchó a Satanás pedir a Dios Padre más poder y tiempo para afligir y probar la fidelidad de su Iglesia. Y Dios en sus inescrutables designios, se lo concedió.

Entonces vió legiones de demonios que salieron del Infierno, y como negras sombras invadieron toda la tierra durante un siglo (el siglo de Satanás). Comprendió el Papa la gran importancia que tendría en la lucha el Arcángel San Miguel (Dn. 12,1) y que era el destinado a encadenar y encerrar con las llaves del abismo a todos los demonios (Ap. 20, 1-3;10).

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

ORACIÓN A SAN MIGUEL

Gloriosísimo príncipe de los ejércitos celestiales, San Miguel Arcángel, defiéndenos en el combate contra los principados y las potestades, contra los caudillos de estas tinieblas del mundo, contra los espíritus malignos esparcidos en los aires (Ef. 6,10-12).

¡Ven en auxilio de los hombres que DIOS hizo a su imagen y semejanza, y rescató a gran precio, de la tiranía del demonio!.

A tí te venera la Iglesia como su guardián y patrono. A ti confío el Señor las almas redimidas para colocarlas en el sitio de la suprema felicidad. Ruega, pues, al DIOS de paz que aplaste al demonio bajo nuestros pies, quitándole todo poder para retener cautivos a los hombres y hacer daño a la Iglesia.

Pon nuestras oraciones bajo la mirada del Altísimo a fin de que desciendan cuanto antes sobre nosotros las misericordias del Señor, y sujeta al dragón, aquella antigua serpiente, que es el diablo y Satanás, para precipitarlo encadenado a los abismos, de manera que no pueda nunca más seducir a las naciones (Ap. 20).

EXORCISMO

En el nombre de Jesucristo DIOS y Señor nuestro, mediante la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios; de San Miguel Arcángel, de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo y de todos los Santos, procedemos con ánimo seguro a rechazar los asaltos que las astucias del demonio mueve en contra de nosotros.

SALMO 67

"Levántese DIOS y sean dispersados sus enemigos y huyan de su presencia los que le aborrecen.

Desaparezcan como el humo, como se derrite la cera al calor del fuego, así perezcan los pecadores a la vista de DIOS". (Sal. 67).

Y he aquí la Cruz del Señor ¡huid poderes enemigos!.

R.: Venció el león de la tribu de Judá, el Hijo de David.

V.: Venga a nos, Señor, tu misericordia.

R.: Pues que pusimos nuestra esperanza en ti.

Os exorcizamos, espíritus de impureza, poderes satánicos, ataques del enemigo infernal, legiones, reuniones, sectas diabólicas, en el nombre y por virtud de Jesucristo (cada vez que se encuentre este † signo, debe hacerse la señal de la Cruz con un crucifijo bendecido, sobre el lugar donde se reza el Exorcismo) † , Nuestro Señor, os arrancamos y expulsamos de la Iglesia de Dios y de las almas creadas a la imagen de DIOS, y rescatadas por la preciosa sangre del Cordero Divino † .

No oses más, pérfida serpiente, engañar al género humano ni perseguir la Iglesia de DIOS † .

Te manda DIOS Altísimo † a quien por tu gran soberbia, aún pretendes asemejarte y cuya voluntad es que todos los hombres se salven y vengan en conocimiento de la Verdad (1 Tim. 2-4) † .

Te manda DIOS Padre † , te manda DIOS Hijo † , te manda DIOS Espíritu Santo † .

Te manda Cristo Verbo eterno de DIOS hecho carne † que para salvar nuestra raza, perdida por tu envidia, se humilló y fue obediente hasta la muerte (Flp. 2,8), que ha edificado su Iglesia sobre firme piedra prometiendo que las puertas del Infierno no prevalecerán jamás contra ella (Mt 16,18) y que permanecería con ella todos los días hasta la consumación de los siglos (Mt. 28.20) † .

Te manda la santa señal de la Cruz † y la virtud de todos los misterios de la fe cristiana † .

Te manda el poder de la Excelsa Madre de DIOS la Virgen María † que desde el primer instante de su Inmaculada Concepción aplastó tu muy orgullosa cabeza por virtud de su humildad † .

Te manda la fe de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo, y la de los demás Apóstoles † .

Te manda la sangre de los Mártires, y la piadosa intercesión de los Santos y Santas † .

Así, pues, dragón maldito y toda la legión diabólica, os conjuramos por el DIOS † vivo; por el Dios † verdadero; por el DIOS † Santo; por el Dios que tanto amó al mundo, que llegó hasta darle su hijo Unigénito, a fin de que todos los que creen en Él no perezcan, sino que vivan vida eterna (Jn. 3,16).

Cesa de engañar a las criaturas humanas y brindarles el veneno de la condenación eterna, cesa de perjudicar a la Iglesia y de poner trabas a su libertad.

Huye de aquí Satanás, inventor y maestro de todo engaño, enemigo de la salvación de los hombres

Retrocede delante de Cristo en quien nada has encontrado que se asemeje a tus obras.

Retrocede ante la Iglesia, una, santa, católica y apostólica que Cristo mismo compró con su Sangre.

Humíllate bajo la poderosa mano de DIOS, tiembla y desaparece ante la invocación, hecha por nosotros, del santo y terrible nombre de Jesús, ante el cual se estremecen los infiernos; a quien están sometidas las virtudes de los Cielos, las Potestades y las Dominaciones: que los Querubines y serafines alaban sin cesar en sus cánticos diciendo: ¡Santo, Santo, Santo, es el Señor DIOS de los ejércitos! (Is. 6,3).

V.: ¡Señor, escucha mi plegaria!.

R.: Y mi clamor llegue hasta Vos.

V.: El Señor sea con vosotros.

R.: Y con tu espíritu.

ORACIÓN

TOMA LA ESPADA!!!

Dios del cielo y de la tierra, DIOS de los Arcángeles, DIOS de las Patriarcas, DIOS de los Profetas, DIOS de los Apóstoles, DIOS de los Mártires, DIOS de los Confesores, DIOS de las Vírgenes, DIOS que tienes el poder de dar la vida después de la muerte, el descanso después del trabajo, porque no hay otro.

DIOS que delante de tí no puede haber otro, sino Tú mismo. Creador de todas las cosas visibles e invisibles, cuyo reino no tendrá fin: Humildemente suplicamos a la majestad de tu gloria, se digne librarnos eficazmente y guardarnos sanos de todo poder, lazo, mentira y maldad de los espíritus infernales. Por Cristo Señor nuestro. Amén.

OH Corazón Eucarístico de Jesús, por aquel fuego de amor con que ardiste en el momento solemne en el cual te dabas todo a nosotros en la Santísima Eucaristía, humildemente te suplicamos, te dignes librarnos de toda insidia, engaño, y maldad de los espíritus infernales.


JACULATORIA

Seguidor del Catesismo de la Iglesia

Reflexion y Vida

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