lunes, diciembre 27, 2010

Como ellos, Dios Mío

 

 

Ayúdame, Señor, a ser como la Sagrada Familia.

 

Como Jesús:

Dispuesto a darlo todo,

aun a riesgo, de no recibir nada.

Silencioso, cuando todos hablan,

y amando cuando todos callan o traicionan.

Desnudo de las riquezas que el mundo añora

y, por dentro, lleno del Misterio del amor de Dios.

Pobre, pero con el corazón inmensamente rico

con el gran tesoro de Dios.

Pequeño, frente a todo empeño y pretensión

de ser grande y poderoso.

 

Como María:

Mirando hacia el cielo, buscando

la voz de Dios y, no olvidando el clamor

de los que llaman en la tierra.

Cultivando la sencillez, para disfrutar

con lo poco y huyendo de bellezas

ficticias que son polilla.

Recibiendo, a Aquel que es rostro

del Dios vivo y, alejándome

los falsos dioses que me esclavizan.

Abrazando a Jesús que sana y salva,

y poniendo en su justo sitio

a todo aquello que de Él me aleja.

 

Como San José:

Con mis dudas, pero buscando respuestas.

Con mis silencios, pero optando por Ti, Dios mío.

Con mi pobre cayado, pero apoyado en Ti.

Con mi esfuerzo en aquello que me gusta

y en aquello otro que no me atrae,

buscando y añorando cumplir tu voluntad,

Dios mío. Sí; mi Señor.

Quiero, que de los tres, me concedas tres regalos:

-El amor que Jesús me trae.

-La confianza con que Jesús cree y espera en Ti.

-La fe de San José para acogerte y nunca perderte.

Como ellos, Dios mío

 

P. Javier Leoz

Seguidor del Catesismo de la Iglesia

Reflexion y Vida

Punto de Vista

Radio Vaticano - La voz del Papa y de la Iglesia dialogan con el mundo

Enlaces que no puedes dejar de ver