martes, febrero 05, 2008

Oracion al Divino Espiritu Santo

Oh divino amor,
oh lazo sagrado que unes al Padre y al Hijo,
Espíritu omnipotente, fiel consolador de los afligidos,
penetra en los profundos abismos de mi corazón
y haz brillar ahí tu resplandeciente luz.
Derrama tu dulce rocío sobre esta tierra desierta,
a fin de poner término a su larga aridez.
 
Envía los dardos celestiales de tu amor
hasta el santuario de mi alma,
de manera que al penetrar en él,
enciendan llamas ardientes
que consuman todas mis debilidades,
mis negligencias y mis languideces.

Ven, ven dulce Consolador
de las almas desoladas,
refugio en el peligro
y protector en la aflicción desamparada.

Ven, tú que lavas a las almas
de sus manchas y curas sus heridas.

Ven, fuerza de los débiles
y apoyo de los que caen.
Ven, doctor de los humildes
y vencedor de los orgullosos.
Ven, padre de los huérfanos,
esperanza de los pobres,
 
tesoro de los que están en la indigencia.
Ven, estrella de los navegantes,
puerto seguro de los náufragos.
Ven, fuerza de los vivos
y salvación de los moribundos.

Ven, oh Espíritu Santo,
ven y ten piedad de mí.
Haz mi alma simple, dócil y fiel,
y condesciende con mi debilidad
tan bondadosamente,
que mi pequeñez encuentre gracia
ante tu grandeza infinita;
mi impotencia ante tu fuerza,
y mis ofensas ante la multitud de tus misericordias.

Amén.

Seguidor del Catesismo de la Iglesia

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